viernes, noviembre 24, 2006

La fiebre del ladrillo llega al Cabo de Trafalgar

Aquí os adjunto esta noticia que me parece bastante sorprendente. Una playa de la categoría del Cabo de Trafalgar va a verse envuelta en una operación de ladrillo y que le va a hacer perder todo su encanto natural. Una playa virgen menos en Andalucía. A esto le llaman "desarrollo".

Cinco años de dudas y luchas burocráticas para poner a flote el mascarón de proa del turismo de Barbate justificaban la sonrisa satisfecha de su alcalde, Juan Manuel de Jesús, a la salida ayer de la Comisión provincial de Urbanismo. «Por fin», dijo. Anunciaba que de la crucial reunión había salido indemne la modificación de su plan general de ordenación urbana. La propuesta amadrinaba el proyecto de una gran zona de hoteles -de al menos cuatro estrellas- en una de las joyas naturales de la provincia: la ensenada de Trafalgar, en la que no comenzarán las obras hasta dentro de, al menos, un año.

Entre micrófonos, De Jesús explicaba lo que, a su juicio, permite el proyecto, apoyado desde un principio por las grandes firmas hosteleras: Tui e Hipotels. «Se podrán construir entre uno y tres hoteles, con entre 500 y 600 habitaciones», dijo. A su juicio, el plan comprende la instalación de «un complejo de máxima calidad», y va más allá al aventurar que se tratará del «complejo de mayor calidad» de toda la costa.

En su opinión, se trata de un proyecto «respetuoso y de edificación baja que se integra en una zona de gran importancia ambiental respetando en atractivo natural».

El proyecto aprobado ayer es un reflejo del propuesto en 2001 y que rechazó Obras Públicas por su «fuerte impacto visual». El resultado fue que el número de habitaciones se redujo de 950 hasta las 600 acordadas hoy y el plan actual se ajusta a las condiciones impuestas entonces. Al disminuir el coeficiente de edificabilidad, se reducen la superficie construida de 72.000 metros de una parcela de 300.000 a 45.000 metros que serán edificados.

Cuestión visual

Para minimizar el impacto visual, la construcción no debía sobrepasar los dos pisos (planta baja y primero), una condición superada por la propuesta, que garantiza que la planta primera será menor del 60% de la superficie de la planta baja. Así, el área que se ocupará sobre el terreno no sobrepasará aproximadamente los 22.000 metros cuadrados de la gran parcela situada tras el tómbolo del Cabo Trafalgar.

Por otra parte, todos esos edificios quedarán recluidos en la parcela noroeste del terreno, de manera que se elimine el efecto pantalla sobre el faro, y tendrán que guardar 200 metros de distancia hasta la orilla, con 100 metros de usos públicos al alcance de todos los ciudadanos.

De esta manera, las objeciones de la comisión provincial han sido subsanadas en la modificación del plan. Sin embargo, para la aprobación definitiva -que se producirá «de inmediato» según el delegado de Obras Públicas, Pablo Lorenzo- son necesarias otras condiciones de menor envergadura. Tendrá que existir una zona de usos generales, es decir, que esté a disposición de todos los ciudadanos, o la presentación de un programa de integración paisajística. El acuerdo firmado en papel es inminente. Según Pablo Lorenzo, el plan «garantiza un desarrollo sostenible importante, además del uso público de la zona». El delegado valora además que la propuesta blinde la utilización de la zona para usos hoteleros y establece como «usos prohibidos» los apartamentos turísticos.

Con o sin Hipotels

Al margen del encaje de bolillos burocrático que se cuadraba en Obras Públicas, en los despachos de las cadenas se libraba otro pulso de números que ha acabado con la reducción de la apuesta de uno de los dos socios del proyecto. La cadena Hipotels «se ha buscado otro socio» para mantenerse en el plan, según afirmó De Jesús, mientras que TUI sigue adelante con su idea de construir un Club Robinson.

Sin embargo, los vaivenes estratégicos de Hipotels en torno a Trafalgar no son un problema según el alcalde. «No entramos a valorar las estrategias y comprendemos que Hipotels pretenda parámetros rentables», dijo. El primer edil de Barbate no se muestra preocupado por la presencia o no de la cadena. «En principio, nos gustaría que siguieran, pero si a Hipotels no le interesa, hay otros 100 detrás del proyecto», concluyó. «Nos gustaría que siguiera, pero, si no es así, se trata de un problema mínimo», concluyó.

3 Comments:

Blogger PLUM said...

Conociendo el idilico paisaje, me aborda una inmensa tristeza :-(
Y encima tienen la desfachatez de tachar de ilegales las construcciones unifamiliares cercanas
Salud. PLUM

10:41 p. m.  
Blogger Radiohead_Cadiz said...

Yo iba todos los veranos por esa zona, hasta que le dieron más publicidad de la necesaria y la playa de los Caños, Zahora y otras de esa zona, se llenó de gente muy poco respetuosa con el medio ambiente. Conclusión: se acabó el nudismo y se lleno la playa de mierda. Antes sólo iban hippies fumetas y practicantes del nudismo y la playa estaba más limpia y el ambiente era encantador. Esto supone la puntilla para toda esa zona. ¿A eso se llama evolución? ¿Porque algunos políticos se denominan conservadores si no conservan nada?

8:23 p. m.  
Blogger Radiohead_Cadiz said...

Ahhhh, y siento que no puedas ir a una media maratón tan simpática como la de Córdoba. Si te sirve de consuelo, yo tampoco este año he ido. Bueno, no he ido ni a la de Córdoba, ni a la de Grananda, ni a la de Jerez, Ni a la de Los Palacios...

8:24 p. m.  

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